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Nuestra misión

“...es Nuestra Misión, la misión irrenunciable de la Iglesia: la tarea de todo creyente que obra en los medios es la de ‘allanar el camino a nuevos encuentros, asegurando siempre la calidad del contacto humano y la atención a las personas y sus verdaderas necesidades espirituales, ofreciendo a los hombres que viven este tiempo ‘digital’ los signos necesarios para reconocer al Señor’“ Benedicto XVI

lunes, 20 de febrero de 2012

Ese no es mi problema ¿Cuanta veces hemos oído/dicho esta frase?


Las personas que conformamos la Iglesia tenemos los mismo defectos que cualquier otra persona. Uno de los problemas más difícil solución es la desafección que conlleva toda estructura rígida. Crear estructuras rígidas tiende a delimitan las responsabilidades de tal forma que nadie se siente responsable de nada. 

En el video que comparto se puede ver como los trabajadores, mandos intermedios y directivos de una empresa viven para su micro-espacio de responsabilidad, desdeñando todo lo que no está claramente definido como su responsabilidad. ¿Por qué nadie llama a los bomberos ante un incendio? Porque el incendio no esta delimitado como responsabilidad de nadie en concreto. Parece que todos asumen que la empresa se queme, no es responsabilidad de nadie.

Por desgracia en la Iglesia tendemos asumir también micro-responsabilidades excluyentes y así no se puede funcionar. Un ejemplo ¿Evangelizar? Los feligreses decimos: que lo haga el párroco. El párroco, saturado con el trabajo de la parroquia, echa el problema al vicario del obispo. El vicario al Obispo tiene tantas cosas que coordinar que pasa la responsabilidad al Obispo. El Obispo se ve incapaz y lleva el asunto a la conferencia episcopal. La conferencia episcopal al Consejo Pontificio correspondiente y el Consejo Pontificio al Papa. Cuando el Papa mueve ficha, la responsabilidad desciende y se divide hasta el punto que nadie se siente responsable de hacer nada por su cuenta. Acabamos igual que antes, pero con la conciencia más tranquila. Vaya desastre.

En la red esta lógica de las micro-responsabilidades y el estructualismo, son muy difícilmente exportables. Aquí en la red se vive una realidad diferente que es mucho más directa e ilusionante. Aquí no existe estructura, lo que permite que quien desee tomar una responsabilidad personal, la tome y la lleve adelante. Quienes quieran unirse a él, se unen y conforman un grupo que colabora en el proyecto. En al red tenemos una visión más clara de la universalidad de la Iglesia y de la corresponsabilidad que todos portamos.


Me pregunto hasta qué punto podemos llevar esta experiencia a la vida real. Tengo esperanzas de la experiencia cristiana en la red, termine por influir de forma decisiva en la vida cotidiana de la Iglesia. Dios lo quiera.

1 comentario:

  1. Es estupendo, Néstor, la clarividencia del vídeo y la reflexión del post. Creo que no se exagera nada. Así ocurre en la vida real, y todo depende de todos.

    Pero lo importante no es mirarlo, si no pasarlo por nuestra vida y no por la de los demás. Lo que puedas hacer, hazlo sin mirar que a otros les corresponda hacerlo, sobre todo cuando no lo hacen.

    Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

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