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Nuestra misión

“...es Nuestra Misión, la misión irrenunciable de la Iglesia: la tarea de todo creyente que obra en los medios es la de ‘allanar el camino a nuevos encuentros, asegurando siempre la calidad del contacto humano y la atención a las personas y sus verdaderas necesidades espirituales, ofreciendo a los hombres que viven este tiempo ‘digital’ los signos necesarios para reconocer al Señor’“ Benedicto XVI

jueves, 29 de abril de 2010

E-apostolado ... un decálogo a tener en cuenta



Hace un par de días di con un breve decálogo sobre cómo influir en internet. Rastreando el decálogo llegué al interesante blog Revaloria. A su vez , su autor, Antonio González, toma el decálogo del blog  Cyberspace Apostleship

Básicamente lo que se nos ofrece es una serie de consejos para que el pensamiento cristiano se haga presente en internet y deje suficiente huella. A continuación hago un extracto que no se ajusta integramente a lo indicado en los blogs reseñados, pero que creo más interesante que copiar y pegar sin más:
  1. Cada vez que participemos en cualquier actividad de la red, tratemos de ofrecer contenidos u opiniones de calidad. No se trata de decir únicamente lo que se piensa, sino de sustentarlo y adecuarlo al entorno donde intervenimos.
  2. Escribir en positivo y de forma personal. Diría que se trata de tener un actitud proactiva y afectivamente positiva... sin que esto signifique que dejemos de defender nuestras posturas con contundencia.  Tendríamos que intentar crear una marca identificativa de lo que somos y defendemos.
  3. El email es un medio interesante, pero no puede ser el único que utilicemos en el e-apostolado. Hay que pensar en una acción que combine información escrita, auditiva y visual, siempre que tengamos tiempo y espacio para hacerlo.
  4. Dejar comentarios en los lugares donde creamos que nuestras intervenciones serán enriquecedoras. No en todos lo lugares en conveniente dejar rastro de nuestro paso,... pero donde lo hagamos, debemos de intentar enriquecer con conocimiento y afectividad, el diálogo.
  5. Manda sugerencias a los sitios y autores de páginas web, blogs, periódicos digitales, etc. No está mal dar ánimos y compartir impresiones con quienes trabajan solo por "amor al arte" en la red. Crear lazos de afecto y concordia es siempre positivo para todos.
  6. Ten presencia en las redes sociales: Facebook, Tuenti, Twitter, etc... No hace falta tener cuenta en todas las redes sociales y pasarse el día actualizando contenidos en cada una de ellas. Se trata de compartir con el grupo de cyber-amigos lo que vamos realizando. La hermandad cristiana es un valor precioso tanto en el mundo real, como en el mundo virtual.
  7. Utiliza y contesta en los foros y blogs. El intercambio de pareceres nos enseña más de lo que parece a simple vista. No busques únicamente blogs y foros afines a tus ideas. Intenta hacer algo de e-apostolado en blogs y foros de temática alternativa que domines. Si no dominas la temática, busca otro lugar donde tus opiniones tengan el valor añadido de saber lo que dices. 
  8. Haz llegar a los demás tus reflexiones de forma más extensa y completa, mediante una página web o blog. Cuando uno le toma gusto a opinar... los foros y blogs ajenos se quedan algo escasos para mostrar todo lo que llevamos dentro. Lo mejor es crear uno e integrarlo en una red de foros-blogs afines.
  9. Haz que los demás e-apóstoles conozcan estas reglas y las sigan. La unión hace la fuerza y cuando dos o más  reunimos en nombre de Cristo, El está entre nosotros.
  10. mmm ... Debemos estar dispuestos ayudarnos unos a otros en este camino del e-apostolado. Compartir conocimientos y experiencias que nos vayan formando y entrelazando.
Ya sabéis donde podéis dejar comentarios... son siempre bienvenidos :)

martes, 27 de abril de 2010

El enigma de los powerpoints

Seguro que usted ha recibido en su cuenta de correo más de una animación powerpoint. Tal vez se haya preguntado de donde vienen y que objeto tiene lanzar uno de estos ficheros para que recorra el ciberespacio.

Las motivaciones pueden ser muchas, pero lo que principalmente llama la atención es la capacidad que tienen de ser reenviados junto con las direcciones de correo de todas aquellas personas por donde han pasado. Cierto… una de las razones de ser de este tipo de envíos, es recabar direcciones de correo para después distribuir propaganda en ellas. Por lo que, si los reenviamos, debemos borrar todo rastro de estas direcciones ajenas a nosotros.

También es cierto que no todo es interés egoísta. Algunas personas los hacen para sus amigos y se las envían sin pararse a pensar que estos, más que probablemente,  reenviaran la animación a sus amistades.

Lo cierto es que entre estas animaciones, hay algunas especialmente bellas, emotivas y hasta bien intencionadas. Algunas buscan difundir la cultura, el pensamiento, la belleza, etc. Algunas de ellas nos recuerdan aspectos que hemos dejado atrás en la vorágine de la vida cotidiana… la niñez, la adolescencia…. nuestra Fe…. Algunas nos recuerdan el mensaje y la presencia de Cristo entre nosotros de forma más que efectiva y emotiva.

A lo mejor he tenido mala suerte o la providencia no ha querido hacerme llegar alguna que nos recuerde qué es la Iglesia y la necesidad que tenemos de ella. ¿Por qué? Quizás se deba a que si nos llegara este tipo de powerpoint, nos pensaríamos si la reenviamos o no… no vaya a ser que molestemos. La moderna tolerancia nos impide “molestar” a aquellos amigos y conocidos que sabemos que se han olvidado de nuestra Madre Iglesia. Pero curiosamente no nos lo pensaríamos si se trata de un powerpoint con un chiste gracioso.

Creo que este tipo de powerpoint debe existir… pero no llega a transmitirse realmente por la red.

Si partimos que somos católicos comprometidos… ¿Por qué no pensamos en crear un powerpoint que realmente recuerde a tantos católicos pródigos, que en la Iglesia está su casa y que el Padre les espera con los brazos abiertos? Ejem… no será que en el fondo somos el hermano de la parábola del hijo pródigo.

¿Cómo podría desarrollarse este powerpoint?

A mi modo de ver… la parábola del hijo pródigo es un marco espléndido a considerar. También podríamos pensar en otras opciones, como los recuerdos de la niñez o una proyección hacia la última etapa vital o presentar el sinsentido de vivir cotidianamente lejos de una comunidad de creyentes. La soledad de la vida moderna.

Quizás al comenzar o al terminar la animación, debamos decir qué es realmente la Iglesia… ya que no todos la quieren entender como una comunidad de hermanos  abierta e incluyente. Algunos se han ido, o les han ido, creando una visión sesgada de Ella.

Tampoco sería lo mismo una animación enfocada a jóvenes adolescentes o jóvenes independizados, personas maduras o a personas mayores. Cada grupo tiene una especial capacidad para entender la Iglesia a través de si mismos que habría que saber desarrollar.

En todo caso, como nudo de la presentación, es necesario reseñar que ellos forman parte de la comunidad que han olvidado y que les espera. De hecho les esperamos y les añoramos.

El desenlace no puede ser otro que el (re)encuentro con Cristo, que solo adquiere su plenitud cuando se vive en comunidad.

Como final… habría que señalar cual es el camino a seguir para volver y dejar claro que se les recibirá con los brazos abiertos. OJO… que esto nos compromete en el caso de que alguno de nuestros amigos contacte con nosotros… ya que nosotros mismos somos Iglesia.

lunes, 26 de abril de 2010

Velas que encienden mediante Internet y sms, en la catedral Santiago de Compostela

Noticia original ABC, con video : pulsar


¿Encender una vela desde internet o el teléfono movil? ¿Quien querría hacer eso? ¿Qué nos ofrece esta nueva herramienta? 

Lo que  nos ofrecen la catedral de Santiago y otros santuarios, es la posibilidad de hacernos presentes desde lugares distantes y llevar a cabo una acción real y palpable. 

¿Es esto novedoso? Realmente no. Desde hace un par de décadas internet ha permitido actuar sobre el mundo real a distancia. Plantar una semilla real y cuidarla, mediante un sistema robótico o mostrar un mensaje en una pantalla situada en Tokio, ya eran una realidad hace años. En Tierra Santa, algunos santuarios pusieron en marcha este sistema de encendido de velas, el año pasado con un éxito notable. 

Al fin de al cabo... por una módica cantidad de dinero sentimos que estamos allí donde de otra forma no podríamos actuar. Además, nuestra aportación, ayuda a la Iglesia en su labor cotidiana.

Podríamos preguntarnos si este tipo de extensiones de la realidad representan algo nuevo en la religiosidad o simplemente es una variante de las peregrinaciones del pasado y presente. La respuesta es un si ... en algunos casos y no... en otros. Seguramente para muchos, será la única manera de hacerse presente allí donde su devoción está presente... por lo que no deja de ser positivo dar la oportunidad a estas personas. Para otras personas el peligro es que tienda a sustituir la vivencia comunitaria por este tipo de acciones individuales y virtuales. Toda oportunidad conlleva una serie de riesgos que hay que saber gestionar y minimizar.

Entonces, ¿Cómo gestionar este nuevo tipo de herramienta devocional? Tal vez se podría plantear realizar algún tipo de ceremonia o acto comunitario en donde se termine con el encendido de las velas. Para ello nuestros pastores deberían de irse planteando las oportunidades que este tipo de herramientas les ofrecen. 

Oportunidad: Resulta interesante pensar en la posibilidad de llevar esta ceremonia hasta quienes están recuidos por enfermedad o minusvalía en sus casas. Se podrían crear grupos virtuales de oración que utilicen el objetivo de hacerse presente en el santuario de su devoción mediante el encendido de una serie de velas virtuales, como una motivación adicional. Todo un campo abierto a nuevas experiencias. A fin de cuentas... se abre una estupenda oportunidad para quienes se atrevan a comenzar a andar en este ámbito de las TIC, dentro de la Iglesia.

domingo, 25 de abril de 2010

La evangelización a través de Internet necesita profesionales que reflejen a Cristo y transmitan la Palabra de Dios

Benedicto XVI recibió ayer a los participantes del congreso nacional «Testimonios digitales. Rostros y lenguajes en la era digital», promovido por la Conferencia Episcopal Italiana. El Santo Padre reconoció que en las nuevas realidades virtuales «aumentan los peligros de homologación y control, de relativismo intelectual y moral» y exhortó a que los medios en Internet estén al servicio de la misión irrenunciable de la Iglesia, anunciar a Cristo y mostrar la verdadera dignidad de la persona creada por Dios para que con Él llegue a su plenitud. El Papa deseó que los profesionales de los medios «estén animados por la caridad y puestos al servicio de la verdad, del bien y de la fraternidad natural y sobrenatural».

Para leer más: Infocatólica

¿Cuán lejos pueden ir las iglesias en el mundo virtual?


Traigo un artículo interesante sobre los límites que las iglesias encuentran en este nuevo continente virtual. En la medida que vayamos entendiendo qué es posible y qué no lo es, podemos ir creando estrategias y ajustando las herramientas para llevar la buena noticia a través de la red. 

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¿Cuán lejos pueden ir las iglesias en el mundo virtual? 
Internet es un espacio nuevo y revolucionario con una diversidad que fascina. Reflejo de la riqueza de la vida real, en ella se encuentran muchas de sus verdades y también sus medias verdades (¡y sus mentiras!). Como un lugar virtual, ese espacio presenta una cuestión intrincada para las iglesias: ¿En qué medida la iglesia puede existir en un mundo virtual?


Todo depende de cual es la definición de iglesia. Probablemente los cristianos la describirán como el cuerpo colectivo de Cristo, que se reúne para alabar a Dios, celebrar los sacramentos y participar de la forma de culto que es aceptable para esa comunidad en particular. Por lo tanto, ¿puede esta realidad extenderse a una comunidad "virtual", que sólo existe en el ciberespacio?

Muchas iglesias anuncian sus servicios y eventos electrónicamente en esta era de la Internet. Esto ya es algo normal, y las páginas electrónicas han llegado a ser el equivalente a los letreros en el espacio público. Pero, ¿qué pasa con comunidades cristianas completas que existen exclusivamente en forma electrónica? ¿Puede verdaderamente llamárseles "iglesias"?

¿Es posible que la iglesia se esté transformando de tal manera que comunidades enteras, unidas solamente en y a través del ciberespacio, sean las nuevas denominaciones del siglo XXI? Al fin de cuentas, hoy hacemos transacciones bancarias y compras electrónicamente. ¿Podemos acaso también ser iglesia sólo electrónicamente? ¿O es que ser iglesia es algo diferente?

La interacción personal, la amistad y el apoyo mutuo forman parte integral de la pertenencia a una iglesia local. Se podría argumentar que las "ciberiglesias" intentan proveer estos elementos a aquellos que carecen de una experiencia de iglesia o aún del mismo evangelio, o para aquellos que se sienten desilusionados con el cristianismo organizado.

Cualquiera sea la razón, hay muchas personas para quienes la iglesia tradicional ya no es relevante, y se sienten más cómodas navegando por la red que si fuera invitadas a visitar un local de culto. Por lo tanto, ¿es que la iglesia se está transformando para responder a una necesidad? ¿Es acaso la ciberiglesia un sustituto efectivo o un reemplazo de la comunidad tradicional? ¿O es algo adicional?



¿Qué hay por ahí?

Bajo el auspicio de la diócesis de York, la Iglesia de Inglaterra ha establecido www.i-church.org. El objetivo es "proporcionar una comunidad cristiana a aquellos que quieren explorar qué es el discipulado cristiano pero no son capaces de pertenecer a una congregación local". Se intenta crear una comunidad virtual que se adapte a las personas que viajan o que necesitan mayor apoyo que el que reciben en su comunidad local. Alyson Leslie, una pastora laica que ha sido designada para dirigir el proyecto, sostiene que "las comunidades 'on line' pueden ser comunidades de amor, generosas y proveedoras de apoyo mutuo".

La Iglesia de los Tontos debe de ser una de las ideas más ingeniosas en el campo de la ciberiglesia. Es una "iglesia virtual" en tres dimensiones, donde los visitantes pueden adoptar para si un personaje tipo caricatura, entrar, sentarse en sus bancos, caminar por ella, etcétera. La Iglesia de los Tontos es una extensión de www.shipoffools.com, "la revista de la inquietud cristiana".

Funcionando entre los meses de mayo y agosto de 2004 como un experimento trimestral, logró reunir una congregación electrónica [on line] con personas de todo el mundo. Aunque el sitio funciona hoy, solamente puede acceder a él un usuario por vez. Se espera que, fondos mediantes, en el futuro múltiples usuarios puedan acceder simultáneamente. Los visitantes pueden arrodillarse, persignarse, cantar un "Aleluya" con las manos en alto y la cabeza inclinada hacia atrás. Pueden también visitar un tablero de anuncios y orar los unos por los otros.

Muchos sitios de iglesias cibernéticas parecen ofrecer algo semejante a lo que la iglesia ofrece. Un sitio basado en los Estados Unidos, www.cyber-church.com, afirma que su misión es "llevar a Jesucristo a la Internet y sin ninguna vergüenza anunciar su evangelio de amor y gracia a todos los visitantes". No pretende reemplazar a la comunidad de una iglesia local, pero quizás pueda ser "el hogar lejos del hogar" para sus miembros. El sitio promete una verdadera comunidad cristiana, y ofrece variados servicios, como la enseñanza bíblica, un foro de discusión y hasta una "conversación con compinches".

Otro sitio, también con base en los Estados Unidos, es www.alphachurch.org. Este pretende ser "una iglesia mundial completamente electrónica". Allí se encuentran estudios bíblicos y grupos de oración y de discusión, y los visitantes pueden escribirle al pastor, confesarse y pedir la absolución. Los cultos se difunden con sonido. ¡Y también se puede comulgar, bautizarse y casarse! Para tomar la comunión electrónicamente, se le pide al visitante que tenga a mano algo para beber y para comer, que escuche un culto de comunión grabado en el cual se bendicen los elementos y, finalmente, que los coma y los beba.

¿Una "buena segunda opción"?

La Iglesia Evangélica en Alemania (EKD) organizó recientemente un simposio sobre el tema "e-Comercio, e-Subastas y e-Dios?" Esto es un reflejo del creciente interés en las comunicaciones electrónicas dentro de las comunidades cristianas. El organizador del evento, Tom Brok, comenta que en el futuro puede haber una nueva categoría de miembros en las iglesias en Alemania: una congregación especial en Internet, donde las personas se relacionan y comparten sus problemas o discuten sus objetivos personales.

Matt Rich, de la Misión Internet, cree que la ciberiglesia es una "buena segunda opción" y que tiene aspectos positivos. Sin embargo, en su opinión, una de las desventajas para estos cibercristianos es que, a pesar de estar envueltos en algunos elementos propios de la vida de la iglesia, el aspecto comunitario es limitado. La iglesia está allí para servir a los demás, para dar y recibir, para ser desafiada y para desafiar, y esto es muy difícil de hacer en forma "virtual".

Stephen Goddard, coeditor de la Iglesia de los Tontos, cuyo patrocinante principal es la Iglesia Metodista en el Reino Unido, cita al pastor Jonathan Kerry, secretario coordinador para culto y educación de esa iglesia: "Juan Wesley, el fundador del metodismo en el siglo XVIII, decía 'el mundo es mi parroquia'; hoy, 300 años después, esa parroquia también incluye el ciberespacio". Para Kerry, "visitar y participar en la adoración en la Iglesia de los Tontos ha sido desafiante y edificante y nos ha hecho repensar acerca de cuáles son los elementos esenciales del ser de la iglesia. Las iglesias de ladrillo y cemento van a continuar, pero las comunidades cristianas electrónicas serán un suplemento".

Según la opinión de Jean-Nicolas Bazin y Jerome Cottin, en su libro Cristianismo Virtual [1], Internet "puede aportar beneficios enormes a las iglesias en su difícil misión al comienzo del siglo XXI". Ellos agregan que las iglesias deben tener una presencia en la red, "por lo menos para hacer de este nuevo espacio de diálogo social un lugar donde se promueva un auténtico intercambio humano, de una manera justa y ética". La respuesta de las iglesias al desafío que trae la Internet tiene como base la creencia de que "la visibilidad de Dios está mas allá de nosotros y no bajo nuestro control."

Todo cambia

La personas cambian, sus vidas y percepciones son diferentes y ellas pueden ver a la iglesia virtual como una forma no amenazadora para comenzar a explorar la dimensión espiritual de la vida. A fin de responder a esa necesidad, la iglesia también se transforma para poder presentar las buenas nuevas de Jesucristo a aquellos que nunca irían a un templo tradicional. Pero si esas necesidades pueden o no ser colmadas electrónicamente es una pregunta que permance abierta.

Aunque a veces las iglesias cibernéticas puedan parecer comunidades completas, quizás sea más adecuado verlas como un puente o un escalón, una introducción al cristianismo, que ha de finalizar en una "verdadera" fraternidad, en un lugar de culto local. Pienso que muy poca gente afirmaría que las ciberiglesias pueden ser un sustituto de la "cosa verdadera".

Los foros de discusión, los estudios bíblicos, los sermones, las reflexiones, los relatos, los testimonios y las ideas, el compartir la fe con otros alrededor del mundo... pero, ¿podrán los creyentes y aquellos que buscan tener una experiencia significativa y verdadera de la iglesia, si esta es sólo electrónica [online]?

Stephen Goddard responde de la siguiente manera a esta pregunta: "Estamos más preocupados con el hecho de que mucha gente que viene a la Iglesia de los Tontos no encuentra la experiencia de la verdadera iglesia en la iglesia tradicional [offline]".

Ciertamente esto debe ser materia de reflexión.


Autora: Sheila Jacobs es una escritora cristiana que ha ganado varios premios. Sheila es miembro de la Iglesia Pentecostal Elim, en Braintree, Essex, Inglaterra. 


Tomado de la página del Consejo Mundial de Iglesias

Anunciar a Cristo en Internet

Al recibir este mediodía (hora local) a los participantes del congreso nacional “Testimonios digitales. Rostros y lenguajes en la era digital”, promovido por la Conferencia Episcopal Italiana, el Papa Benedicto XVI resaltó que la misión irrenunciable de la Iglesia también es anunciar a Cristo en Internet, mostrando a todos la verdadera dignidad de la persona creada por Dios para que con Él llegue a su plenitud.

Al iniciar su discurso en italiano, el Santo Padre hizo un breve diagnóstico sobre las nuevas realidades virtuales, en medio de las cuales “aumentan los peligros de homologación y control, de relativismo intelectual y moral” y expresó su deseo de que este congreso apunte a “reconocer los rostros, supere esas dinámicas colectivas que pueden hacer desaparecer la percepción de la profundidad de las personas y quedarse en su superficie: cuando esto sucede, se convierten en cuerpos sin alma, objetos de cambio y de consumo”.

Al hablar luego del camino de humanización, Benedicto XVI recordó su encíclica Caritas in veritate en la que señala la necesidad de que los medios estén centrados en “la promoción de la dignidad de las personas y los pueblos, estén animados por la caridad y puestos al servicio de la verdad, del bien y de la fraternidad natural y sobrenatural”.

“Solamente con tales condiciones el paso de época que estamos atravesando puede revelarse rico y fecundo de nuevas oportunidades. Sin temor queremos adentrarnos en el mar digital, afrontando la navegación abierta con la misma pasión que desde hace dos mil años gobierna la barca de la Iglesia. Más que los recursos técnicos, que son necesarios, queremos calificarnos habitando también este universo con un corazón creyente, que contribuya a darle un alma al ininterrumpido flujo comunicativo de la red“.

Ésta, continuó el Papa, “es nuestra misión, la misión irrenunciable de la Iglesia: la tarea de todo creyente que obra en los medios es la de ‘allanar el camino a nuevos encuentros, asegurando siempre la calidad del contacto humano y la atención a las personas y sus verdaderas necesidades espirituales, ofreciendo a los hombres que viven este tiempo ‘digital’ los signos necesarios para reconocer al Señor’“.

“Queridos amigos, también en la red estamos llamados a colocarnos como ‘animadores de comunidades’, atentos a ‘preparar caminos que conduzcan a la Palabra de Dios’ y a expresar una particular sensibilidad para cuantos ‘están desesperanzados y tienen en el corazón deseos de absoluto y de verdad no caducos’. La red podrá así convertirse en una especie de ‘pórtico de los gentiles’ en donde se ‘haga espacio también para quienes Dios es todavía un desconocido’“.

Tras alentar el trabajo de los medios católicos en Italia, el Santo Padre exhortó a “todos los profesionales de la comunicación a no dejar de nutrirse en el propio corazón de aquella sana pasión por el hombre que se convierte en tensión así como a acercarse siempre más a sus lenguajes y a su verdadero rostro. Los ayudará en esto una sólida preparación teológica y sobre todo una profunda y alegre pasión por Dios, alimentada en el continuo diálogo con el Señor“.

Al finalizar, Benedicto XVI alentó a “recorrer, animados por el coraje del Espíritu Santo, los caminos del continente digital. Nuestra confianza no está acríticamente puesta en algún instrumento de la técnica. Nuestra fuerza está en el ser Iglesia, comunidad creyente, capaz de testimoniar a todos la perenne novedad del Resucitado, con una vida que florece en plenitud en la medida en que se abre, entra en relación, se dona con gratuidad”.

Benedicto XVI


Tomado del blog: Textos Monásticos

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